Pacientes varones

CÁNCER EN EL VARÓN Y FERTILIDAD

Entre los cánceres más frecuentes en el varón jóven en edad reproductiva se encuentran el cáncer testicular, el linfoma de Hodgkin, los linfomas no Hodgkin y algunos cánceres óseos. Las terapias combinadas han mejorado considerablemente las tasas de supervivencia en éstos pacientes, no obstante, pueden afectar negativamente la espermatogénesis (producción de espermatozoides), condicionando una esterilidad posterior al tratamiento.

¿TODOS LOS TRATAMIENTOS PROVOCAN ESTERILIDAD?

No todos los tratamientos oncológicos provocan los mismos efectos sobre la fertilidad, aunque globalmente se estima que hasta un 68% de los pacientes sometidos a tratamientos oncológicos presentan un empeoramiento de la calidad seminal 20 meses después del mismo. Y entre un 15 y un 30% permanecerán estériles tras el tratamiento.

En el caso de la quimioterapia, éstos son muy variables y dependen del tipo de droga utilizada, su dosis, y la duración del tratamiento. Agentes del grupo de los alquilantes (busulfán, ciclofosfamida...) son especialmente tóxicos, sobretodo si se utilizan a dosis altas. El riesgo individual de cada paciente debe de ser evaluado en función del tipo de cáncer que padece, su estadío y por lo tanto del tratamiento que va a recibir. Por ejemplo, cuando se realiza un transplante de médula ósea, en general las dosis de quimioterapia necesarias condicionarán en la mayoría de los casos una esterilidad.

Igualmente la radioterapia tendrá efectos diversos en función de la irradiación recibida sobre las gónadas. En principio dosis superiores a 4-5 Gy suelen ocasionar azoospermia permanente).  

En lo que a cirugía se refiere, en general el único procedimiento esterilizante es la orquidectomía bilateral (extracción de ambos testículos). El extraer uno sólo puede afectar relativamente a la fertilidad, aunque en general no de forma absoluta. Cualquier cirugía pélvica (cirugía de próstata, de ganglios pélvicos o cirugía retroperitorial) siempre existe un riesgo de dañar estructuras (arterias, venas y nervios) que pueden condicionar un mal funcionamiento de los órganos reproductores. Aunque dichos daños no siempre conducen a una inadecuada producción de esperma, pueden ocasionar impotencia, eyaculación retrógrada... lo que a su vez podría implicar que para conseguir una gestación se necesitase ayuda médica.

¿COMO PUEDO PRESERVAR MI FERTILIDAD?

La forma más rápida y sencilla para preservar la fertilidad antes de recibir un tratamiento oncológico en un varón es realizar una o varias recogidas de semen que posteriormente se congela y preserva (criopreservación). HOY EN DÍA LA CRIOPRESERVACIÓN DE SEMEN SE CONSIDERA LA MEJOR ESTRATEGIA PARA PRESERVAR LA FERTILIDAD Y CONVIENE REALIZARLA ANTES DE EMPEZAR EL TRATAMIENTO ONCOLÓGICO. La recogida de semen se realiza mediante masturbación, aunque en casos en los que el paciente no pueda eyacular por motivos médicos, exiten distintos métodos para proceder a la recogida, tales como la electroestimulación. La recogida del semen se realiza en un banco autorizado y es allí mismo donde la muestra se procesa y congela.

¿QUIÉN PUEDE BENEFICIARSE DE LA CRIOPRESERVACIÓN DE SEMEN?

Básicamente el único requisito para poder proceder a una criopreservación de semen es que dicho semen contenga espermatozoides y que estos sean funcionales. La producción de espermatozoides comienza tras la pubertad, por lo que la criopreservación de semen no es una técnica válida para preservar la fertilidad en pacientes prepuberales. (aprender más aquí)

¿EXISTE POSIBILIDAD DE CONCEBIR SIN HABER PRESERVADO LA FERTILIDAD?

No siempre después de un tratamiento oncológico se puede recuperar la fertilidad. Nuevamente, la posibilidad de recuperar la fertilidad estará condicionada por el tratamiento recibido y las características propias de cada paciente antes de recibir el tratamiento (edad, características del semen...). No obstante, hoy en día, los problemas colaterales ocasionados por los tratamientos antineoplasicos pueden resolverse. 

Para casos en los que aún exista producción de espermatozoides tras el tratamiento oncológico, la Fertilización In Vitro (FIV) y la Microinyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI) pueden proporcionar buenas tasas de éxito reproductivo. También habrá un pequeño porcentaje de pacientes que si bien no tienen espermatozoides en su eyaculado, sí que mantendrán la posibilidad de producirlos dentro del testículo. En estos casos se puede proceder a una biopsia testicular, procedimiento por el que se abre el testículo para buscar los espermatozoides. A pesar de que se pueden encontrar espermatozoides aislados hasta en un 40% de los pacientes, las probabilidades de gestación con dichos espermatozoides son muy bajas (en general, inferiores al 10%).

Por otra parte, cuando no existe producción de espermatozoides, ni siquiera en testículo, y no ha habido criopreservación previa, la única opción de paternidad hoy en día, pasa por recurrir a la donación de semen, donde se obtienen excelentes resultados.

¿EL HABER SOBREVIVIDO A UN CANCER AFECTA DE ALGÚN MODO AL FUTURO HIJ@?

NO. Se ha demostrado que, en los casos en los que los supervivientes al cáncer han sido capaces de lograr tener descendencia por los métodos naturales, los problemas obstétricos y pediátricos asociados a los hijos se presentan con una incidencia semejante a los de la población general.